viernes, 17 de mayo de 2013

Uno menos


VIDELA2
Jorge Rafael Videla ha muerto en su celda a los 87 años. Donde tienen que morir los dictadores. Ni en su cama, ni de un tiro en la cabeza: en la cárcel. Y sin funeral de estado, al contrario que Augusto Pinochet.
Cuando Franco falleció, mi abuelo, líder comunista, observaba nervioso el velatorio. Una de mis primas, entonces una niña, le preguntaba: “Abuelo, ¿cuándo van a quitar a este fiambre para poner los dibujos?” “Pronto, Yoyito, pronto”. En casa de mi abuelo sólo quedó él vivo, despojado de todos sus bienes, desterrado de su pueblo. Mutilado, de un ojo que le arrancaron sin anestesia. Como era trabajador, se trasladó de su Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real) hasta Albacete, y de allí a Asturias cuando comenzó la revolución industrial. Siendo profesor de Mecanografía, Taquigrafía y Contabilidad, debió ejercer los trabajos más ingratos hasta la muerte del tirano, que fue cuando abrió su propia academia. Cada vez que tenía lugar una revuelta minera, mi abuelo Francisco se veía obligado a pedir la cuenta y volver a casa, para evitarse problemas. Sin embargo, la policía Franquista se presentaba en nuestro domicilio para detenerlo. En una ocasión, mi familia estaba cenando una carne que mi abuela había cocinado. “¡Fíjate, si hasta carne comen estos rojos de mierda!”, exclamó un policía a la vez que golpeaba la fuente con la comida, reventándola en el suelo. Después, se llevaban a mi abuelo arrestado a comisaría, dónde lo sometían a vejaciones y malos tratos. En una oportunidad tuvo que cavar su propia tumba para ser fusilado y de no ser por la intervención de un primo segundo de mi abuela, no hubiera salvado la vida.
Mi mejor amiga, mi hermana del alma, de nombre Pilar Awad Báez, no tiene padre ni madre. Durante la dictadura de Trujillo en República Dominicana, sus padres tuvieron el infortunio de que Angelita Trujillo, hija del tirano, se encaprichara con su padre y asesinara a su madre durante el parto. El marido de ésta, una vez viudo su rival, terminó con la vida de Jean Awad Canaán. Pilar, huérfana desde su nacimiento, también tuvo que vivir con la ausencia de su tío y abuelo, asesinados por la dictadura trujillista.
Ni Franco ni Trujillo terminaron sus días en una celda. Nadie tuvo agallas de juzgarlos, ni siquiera a sus secuaces. Mi madre en una ocasión me comentó que a veces, yendo por la calle, visualiza a viejos que en su día fueron los policías que maltrataron a mi abuelo. Por mucho que le pedí que me los señalara para preguntarles si se sentían satisfechos de su miserable existencia, jamás lo hizo.
En República Dominicana tampoco fue condenado nadie. Los asesinos murieron en sus camas con la excepción de Trujillo, ajusticiado por los Héroes del 30 de Mayo durante una gloriosa emboscada en 1961. Los supervivientes, como Angelita Trujillo, no han sido reclamados por la justicia pese a ser de dominio público cada uno de sus crímenes. En una ocasión, se abrió un  proceso judicial, pero cuando uno de los testigos nombró al padre del entonces presidente Leonel Fernández, la querella fue introducida en un cajón del que nunca más salió.
Los argentinos son un pueblo valiente. Videla cumplía cadena perpetua por crímenes contra la humanidad, cometidos durante su gobierno, de 1976 a 1981. Cuando se instauró la democracia en 1983, fue condenado a cadena perpetua, pero en 1990 el presidente Carlos Menem decidió ponerlo en libertad. Esa gracia le duraría hasta 1998, año en el que volvió a prisión por apropiación ilegal de menores, hijos de los desaparecidos, delito del que como del resto nunca se arrepintió.
Las Madres de la Plaza de Mayo, hoy abuelas, trataron de recuperar con vida a sus hijos desaparecidos durante la dictadura militar argentina y posteriormente de enjuiciar por crímenes de lesa humanidad a los responsables de los mismos. Algunas de estas mujeres lograron recuperar a sus nietos, envueltos en una falsa identidad al ser criados tras los asesinatos de sus padres biológicos por allegados a la tiranía. Muchos de estos niños aún continúan viviendo bajo identidades no reales, desconociendo que los que creen sus padres no son más que aquellos que se apropiaron de los hijos de sus víctimas.
El dictador argentino falleció en una cárcel común, habiendo cumplido aresto domiciliario hasta 2008, año en que fue trasladado a la prisión de Marcos Paz, en Buenos Aires. Durante su tiranía fallecieron unas 30.000 personas, muchas de las cuales perdieron la vida en los famosos vuelos de la muerte. Las víctimas eran sedadas, sin perder la consciencia cuando eran lanzadas al océano Atlántico, dónde se ahogaban ó eran engullidas por los tiburones, desapareciendo así cualquier indicio de sus asesinatos.
Por éso, Jorge Videla, por mi abuelo, por mi hermanita y por todas las víctimas alrededor del mundo, quiero que te pudras. No pretendo que este sea un artículo objetivo, no tengo ningún interés en ello, porque quiero que los dictadores se mueran en la cárcel y me muestro inmensamente feliz. La vida humana tiene un valor incalculable, ya cantaba Mecano que “yo no sé ni quiero de las razones que dan derecho a matar, han de ser la hostia, porque el que muere no vive más”. Miles de hijos de otros, que por el único delito de desear un mundo mejor en libertad fueron encarcelados hasta el nacimiento de sus hijos, apropiados, siendo asesinados a continuación. El mundo no puede permitir estas actitudes, hemos de ir todos a una.
Personalmente, llevo desde que tengo uso de razón luchando contra las dictaduras y considero que he conseguido algo. Por este motivo, durante el resto de años que me queden, no cesaré en mi empeño de defender al que por sus ideas ha perdido la vida, sido torturado ó encontrado problemas.
Que sirva de ejemplo Argentina. Que no encuentre descanso  Jorge Videla.

jueves, 16 de mayo de 2013

Estallando de felicidad

Cabones y cabonas:

Esquibo para comunicaros que me encuent-ro en un momento muy rulse re mi vida. ¿El motivo? ¡Que Palumpa, al fin, ha resaparesiro re la bogosfera! Por fin Irene ha comp-renriro que ese gato la aburía y como aremás esas cartas no le interesaban a narie, reva ros meses sin esquibir. 

Ro, que toro hay que resirlo, la he felisitaro por su resisión y le he richo que se rerique a ot-ra cosa. 

Palumpa es el gan olviraro re su familia. Irene sólo piensa en los esámenes, las gatas rel Enanito le ran palisas y el Enanito -mi colega- no reja re conspirar cont-ra él. Ro sólo sé re él por alguna foto que me ensena mi mad-re rel guasap o por mi colega, que a veses le pegunto para ver si continúa con vida.


Últimamente, cuanro Perfidita y ro nos aburimos, nos ra por okupar la jaula re Rhada. Nos ra igual que esté él o no, porque si está nos metemos los tes y aremás cabemos. En este vireo se puere contempar una okupasión mía en solitario mientas él... ¡bueno, mejor ver el vireo para saber rónre se encontaba!

Perfidita ra está recuperada. Tas onse rías, le quitaron los puntos. Se los chupó al ría siguiente y se ab-rió la sicatis. El vete le rió antibiótico y pomara sicatisante y se lib-ró re que con eso fue sufisiente, porque sino hab-ría que haberla vuelto a coser resre más ariba. Se pasó merio siglo con el isabelino puesto y mi mad-re pasó un risgusto re mucho cuiraro. 

Hase rías nos pasamos un gan sofocón porque Pimpón, nuesto tortugo, pasó a mejor vida. Los que leéis habitualmente mi bog ra lo sabéis, pero a los que no sus lo comunico. Nunca vi una tortuga con tanta eras y ahí mi mad-re se revó oto risgusto, porque aroraba a ese bicho. Mi pad-re se rescojonó re mi mad-re ránrole la notisia y mi mad-re le rijo que él no poría compenrer nara porque la única tortuga que tuvo fue una que robó en Maruecos hará quinse anos, que vino con una garapata y que le murió a la semana porque ensima venía enferma. 

El entier-ro se efestuó en una caja re esas neg-ras re Rolibos que le envían a mi mad-re una ves al mes con porustos re beresa. Pimpón cabía rent-ro re milag-ro, por su gan tamano y le hisimos un funeral pesioso. 

Chocada re patas y que os muelan a paraguasos en un carejón oscuro.

lunes, 13 de mayo de 2013

Las milongas de Mamá

Nuestra amiga Merengaza, tan entrañable como buena cocinera, ha tenido a bien otorgarme el premio de nombre "Las milongas de Mamá". Se trata de aquellas mentiras que, en nuestra infancia, nos contaba la dama que nos había traído a este mundo aprovechando nuestra inocencia y pardillez.

Meren ha sido quien ha creado este premio, pues ha dicho que si Ferny lo hizo, ella no va a ser menos que un angora turco ciudadano del mundo y bloguero.


Reglas

1. Contar 3 milongas (mínimo) que te contara tu madre, que tú te creyeras y que hicieras sin rechistar.
2. Pasarlo a 5 blogs. Tampoco es tanto ¿no?
3. Saltar a la pata coja un minuto. ¡¡¡¡A bajar calorías!!!!
4. Mandame el video por favor, quiero verte saltar.

1.- Para que no fuera a tocar la cuchilla de la batidora, porque mi madre debía de estar convencida de que me faltaba un sentido, me decía que un niño de dónde vivían mis abuelos había metido la mano y se la había llevado. Esta mentira es muy parecida a otra que me metió una prima siete años mayor para que no me asomara a la ventana del rellano de la escalera de su edificio, alegando que una niña de su barrio que era amiga suya lo había hecho, matándose. Así que durante toda mi infancia no daba un paso sin toda precaución, porque con tanto niño muerto y mutilado a mi alrededor, no era la cosa como para tomársela a cachondeo. De ahí he aprendido que cuando les tenga que explicar el por qué no de las cosas a mis posibles futuros hijos, lo haré con la verdad por delante y no acojonándolos. Esto es como cuando por la noche los asustas con que viene el Coco ó el Hombre del Saco y luego te preocupa que duerma con la puerta abierta, la luz encendida y tengan pesadillas.

2.- Que en una caseta que había por el camino de mi casa al colegio -mi pueblo está a las afueras de la ciudad dónde estudié- vivían "el Brujito" y la "Mamá Bruja". Siempre que pasábamos por allí nos metía la fula a Cry y a mí y a veces decía hasta que los había visto pasar. Si supe quienes eran los Reyes a los 12 años, de que no existía el Brujito me enteraría en la discoteca.

3.- Que para tener un bebé te tenían que rajar la barriga y los tampax se ponían en el mismísimo ass. Mi madre tuvo a su vez una madre -mi abuela- con muchos tabúes, que cuando le vino la regla no le había explicado nada y sólo le dijo que tenía que tener desde ese momento muchísimo cuidado con los hombres. Así que mi madre durante mi infancia no hablaba de ciertos temas y mis preguntas sobre sexo las contestaba con mentiras como gorriones. Me acuerdo de que con 6 años le pregunté qué era hacer el amor y me dijo que "dar muchos besos". Y claro, con las trolas que me metía mi madre, yo discutía con otros niños que sí sabían bien las cosas, convencidísima de que la razón la tenía yo. Así que me tuve que enterar por mis amig@s de todo lo relacionado con la sexualidad.
Años después, mi madre reconoció que eran otros tiempos y que a ella le costaba tocar temas de los que nunca había hablado con sus padres y a día de hoy ya lo tiene superadísimo, pero es que nos criaba como pardillos con esas trolas como panes. Otra fue, cuando le dije que de dónde venían los niños, que tú ibas a un sitio (yo me imaginaba el comedor de mi colegio, un sitio como dónde te iban llenando la bandeja) y los recogías. Todo esto vino por las quejas sobre el nacimiento de Cry, que ya sabéis que me sentó fatal, y al protestar por qué no se habían traído una niña, mi madre me dijo que porque ya no quedaban. Eso lo relacionaba yo con las veces que llegaba tarde al comedor y se había terminado el yogur de coco, por lo que me lo tenía que zampar de fresa.

Luego están los típicos: se te va a pegar el chicle a las tripas si te lo tragas (yo pensaba que las tripas eran como las espinas de un pez), te van a salir gusanos en la barriga de comer tanta carne, como se te caiga el gato y se rompa algo va para el contenedor, los Reyes Magos vienen desde Oriente y ya te están viendo, no metas juguetes en el carro de la compra que te detiene el guardia de la puerta, si no te duermes no vienen los Reyes/el Ratoncito Pérez, etc.

Y los premios van a...
Álter Ego ¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, PRECIOSIDAD!!!

viernes, 10 de mayo de 2013

Confundir churras con merinas


Hoy vengo con la idea de hacer una reflexión. Me interesan muchísimo vuestras opiniones, a ver si es que la que está equivocada soy yo. Mi respectivo me ha dado la razón, pero quiero saber cómo veis ésto.

Alejandro llegó del centro escolar con una amonestación. Decía textualmente en el espacio para escribir el motivo: "meterse con una compañera en clase de E. Física haciéndola de menos y haciéndola llorar". Toda una redactora la jefa de estudios, sí.

Resulta que la profesora de EF colocó a los niños por grupos y a Alejandro le tocó con una niña nula para el deporte -yo también lo fui en mi infancia y no he mejorado mucho-. Tenían que correr de lado, en zigzag y agarrados y Alejandro, que casi se cae, la llamó "matada". La niña montó en cólera y le dijo que ni que él fuera Cristiano Ronaldo y que por lo menos ella tenía mejores notas. Alejandro le contestó: "Pues no será en Matemáticas, porque en el último examen yo saqué un 7,5 y tú un 1".

¡Para qué quiso más! La niña se puso a llorar a gritos y se fue directa a la Jefatura de Estudios. De allí llamaron a Alejandro, lo amonestaron y la jefa de estudios le dijo textualmente que aunque la niña corra como un pingüino, él no tenía que tratarla así y que tenía que hacerla sentirse como en su casa, amén de que a la próxima le abriría un expediente por acoso escolar.

¿Perdón? Durante el curso anterior, a mi sobrino le hizo la vida imposible un niñato repetidor muy conflictivo y a la familia nos faltó el pelo de un gocho para poner una denuncia por bullying. Nuria y yo fuimos al centro unas mil veces y en jefatura sólo nos decían que se sorprendían de que volviese a hacerlo y que ya lo amonestarían. Porque claro, teníamos que comprender que perteneciese a un colectivo extranjero de bajo nivel económico-social y a sus padres no hubiera por dónde cogerlos. Pero a nosotros nadie nos comprendía cuando el crío llegaba a casa con un tortazo ó el ojo morado, cuando ese menor infractor lo cogía por el pelo y le estampaba la cabeza contra la mesa ni cuando lo insultaba ó aprovechaba las clases de deportes para zurrarle como el que no quiere la cosa.

Me faltó muy poco, pero que muy poco, para coger de los pelos a la madre y al niño y abofetearlos con acelgas. El centro no hizo, como os digo, más que llamarle la atención alguna vez y amonestarlo alguna vez que otra. Las amonestaciones son papelitos con quejas que, cuando llegas creo que a 7, te expulsan un día del colegio. ¡Lo que sería un premio para ese guaje!

Por suerte, este año Alejandro y ese ente ya no coinciden en clase.

Me indigna mucho, muchísimo, que por un tema tan serio, de agresiones y acoso diario, no se hiciera nada y que por decirle a una niña en un tropezón una palabra mal dicha traten a mi sobrino de matón de patio.

¿Qué hubiera sido lo adecuado? Pues que la profesora de EF le llamara la atención a Alejandro, lo mandara a pedirle perdón a la niña y punto final.

Parece que ahora, como está de moda la concientización máxima contra el bullying, queremos ser más papistas que el Papa Paco. ¿No nos estaremos pasando? Considero que esta profesional de la enseñanza que es la jefa de estudios ha actuado mal al no saber discernir entre una discusión verbal de poca monta entre críos y una situación de acoso. Encima activan el protocolo con un niño que es bueno y bastante pardillo en muchas cosas aún y a los que realmente practican acoso les tienen miedo. ¡Alucinante!

¿De verdad nunca hemos discutido en el colegio ni se nos ha escapado un "tú eres tonto"? Porque a mí muchísimas veces. Es más, todos nos hemos metido alguna vez con otro y con todos se han metido, sin que por ello se sufra ni se cometa bullying. No es acoso escolar que un día aislado se metan contigo ó lo hagas tú, porque no es una situación continuada. Diferente sería que te hicieran la vida imposible, como le ocurrió al joven Jokin ó, más recientemente, a una niña de Gijón. De todas formas e incluso en esos casos, ni siquiera es culpa de los compañeros el suicidio, porque siempre hay otros problemas detrás que hacen que la víctima sea más susceptible a la injustificadísima situación de acoso. Que probablemente si el niño con problemas no recibe además bullying no se suicidará, pero una criatura que no sufre algún tipo de trastorno anterior no se suicida porque se metan con ella en el colegio, por muy mal que lo pase. Este es el caso de la enfermera de Kate Middleton: por muy humillante que fuera la broma, si tú te encuentras hasta el momento en una situación mental equilibrada lo último que haces es quitarte la vida por ese hecho.

El bullying es un problema muy serio, que debe ser detectado e intervenido por los profesores, con la inestimable ayuda de los padres, porque es asqueroso que te avisen de que tu hijo se dedique a hacerle la vida imposible a otro y hagas oídos sordos. Si yo me entero de que he criado a un acosador me sentiría frustrada como madre, realmente fracasada.

Pero no podemos equiparar con bullying las situaciones puntuales, reprochables absolutamente, pero que no lo son, para ir de "yo soy el profe más progre que lucho contra el mal".

Ya le dije a Alejandro que si el tema no muere aquí, le diga a la jefa de estudios que bullying fue lo que sufrió él el curso pasado sin que se moviera un dedo.

¿Veis proporcionada la reacción de esta docente?

jueves, 9 de mayo de 2013

El día después

Poco a poco se van conociendo más detalles acerca del macabro secuestro con final feliz que ha conmocionado al mundo entero.

Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight al fin se han reencontrado con sus familias. Con ellas lo ha hecho Jocelyn, la pequeña de seis años hija de Amanda  y nacida durante su cautiverio. Aún no son rotundas las informaciones que afirman que otro bebé, hijo de Gina, abandonó la casa del terror de Cleveland con las jóvenes. Lo que sí se empieza a saber son las condiciones en las que Amanda, Gina y Michelle sobrevivieron durante la última década, después de que fuentes policiales requisaran cuerdas y cadenas en la vivienda, con las que los hermanos Castro ataron a sus prisioneras. Así mismo, las tres sufrieron violaciones y “numerosos abortos”, causados por las palizas recibidas.
Ariel Castro llevaba una doble vida que ninguno de sus allegados imaginaba
Ariel Castro llevaba una doble vida que ninguno de sus allegados imaginaba
Si bien familiares y vecinos de Ariel Castro aseguraron que se trataba de un tipo afable, con afición a la música y que incluso invitaba a sus vecinos a barbacoas, se ha sabido que en distintas ocasiones hubo quien vio a una niña pequeña encaramada a la ventana de la buhardilla, a una mujer desnuda gateando por el patio e incluso se escucharon gritos en el interior de la casa del secuestrador. Estas personas dicen que avisaron en su momento a la policía, pero que ésta no llegó a entrar en el domicilio de Castro, mientras que fuentes policiales niegan que se hubiera recibido ninguna llamada telefónica de esa índole.
Beth McCartney, hermana de Amanda Berry, leyó este miércoles un comunicado en el que su hermana agradecía las muestras de apoyo y pedía intimidad hasta que se sintiera preparada para realizar declaraciones. Imposible fue contener la emoción por el reencuentro con Amanda, sobre todo al recordar a Louwana, la madre de ambas, que falleció en marzo de 2006 del corazón, creyendo firmemente que su hija estaba viva. No han podido aún abrazar a la joven su abuela ni su padre, ambos residentes en Tennesse y este último convaleciente de una intervención de espalda.
Gina DeJesus arribó impaciente al domicilio de sus padres, puertorriqueños al igual que Ariel Castro. Abrazada a su hermana Mayra y haciendo el signo de la victoria, a Gina -ya desprovista de la capucha verde con la que ayer se cubría el rostro ante las cámaras- la esperaba una fiesta de bienvenida. Su madre dijo estar viviendo un sueño, mientras que Félix de Jesús comentaba que desde la ausencia de su hija se había hecho activista de la búsqueda de personas desaparecidas.
Por su parte, Michelle Knight igualmente se encuentra al fin con los suyos. Su madre tampoco dudó nunca que estuviera viva, creyendo que se hubiera podido ir por su propia voluntad. Incluso años atrás le había parecido ver a su hija pasar en una furgoneta junto a un hombre. Michelle tiene una hermana de 10 años de cuya existencia nada sabía, pero el paradero de su hijo, del que perdió la custodia antes de desaparecer, no es conocido.
Michelle es la única que aún no está en su casa, porque los problemas mentales que padecía antes de su secuestro se agravaron durante el mismo, por lo que ha tenido que permanecer hospitalizada.
Amanda, Gina y Michelle al fin se encuentran en compañía de sus familias
Amanda, Gina y Michelle al fin se encuentran en compañía de sus familias

El día a día de las chicas transcurría en el sótano, donde se encontraban encadenadas y tan sólo lo abandonaban alguna vez y de una en una para dar un corto paseo por el patio trasero.
En la página de Facebook de Ariel Castro aparece una última actualización con fecha 2 de mayo, en la que se puede leer: “Los milagros ocurren. Dios es bueno”. Lo que este abuelito venerable, al que sus contactos admiraban comentando en sus imágenes cómo se le caía la baba con sus nietecitos no sabía, era que el verdadero milagro estaba a punto de ocurrir sólo cuatro días después.
Castro estaba divorciado de la madre de sus tres hijos, Grimilda Figueroa, quien mantenía la custodia de éstos hasta su fallecimiento. La mujer había sido maltratada por su ex marido, quien llegó inclusive a romperle la nariz.
En 2008, Emily Castro, de 19 años y despechada tras el abandono de su novio ese mismo día, apuñaló a su bebé de 11 meses cortándole la garganta. La intención de Emily -quien llevaba años en tratamiento por depresión- era hacer sufrir al padre de la pequeña Janyla, tratando a continuación de suicidarse sin éxito. Por fortuna, Janyla salvó su vida, mientras que Emily fue condenada a 25 años de prisión y actualmente se encuentra en una cárcel de Indiana.
Castro tiene dos hijos más, Rosie Arlene y Ariel Anthony. Este último, curiosamente, llegó a publicar un artículo sobre la desaparición de Gina DeJesus cuando trabajaba de becario en un periódico. Aparte de Janyla, el secuestrador de Cleveland es también abuelo de cuatro varones, de cara a la galería su gran pasión.
La casa de los horrores de Cleveland se encuentra precintada por la policía
La casa de los horrores de Cleveland se encuentra precintada por la policía
A Amanda, Gina y Michelle les espera una larga recuperación mental. Es posible que padezcan episodios de fobia social, rehusando el contacto con la gente y de lo que no hay duda es de que necesitarán mucha ayuda psicológica. El proceso de reinserción social, después de haber perdido gran parte de su adolescencia y juventud, se presenta muy duro para ellas. El estrés postraumático y la baja autoestima, sin duda serán sus compañeros durante mucho tiempo, aunque como ha sucedido en la mayoría de los casos similares, es muy probable que tarde ó temprano consigan llevar nuevamente una vida normal. De lo que no hay duda, es de que habrá secuelas que acompañarán a las tres jóvenes durante todas sus vidas.
Lo más escalofriante de este tipo de sucesos, es que los secuestradores suelen ser personas normales, sin ningún tipo de desequilibrio mental, simplemente provistos de una maldad sin límites y características comunes como el desapego en la infancia, alteración de la percepción sexual ó la ausencia de empatía.

miércoles, 8 de mayo de 2013

I´ve been kidnapped

"Can I help?" Charles Ramsey se ha convertido en héroe por sorpresa
“Can I help?” Charles Ramsey se ha convertido en héroe por sorpresa
Las jóvenes estadounidenses Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight, fueron secuestradas por el conductor de autobús escolar Ariel Castro (52), residente en Cleveland, entre los años 2002 y 2004 sin que nadie volviera a saber de ellas.
Charles Ramsey se dirigía a comprar una hamburguesa, cuando lo alertaron unos gritos que procedían de casa de su vecino. Amanda Berry, desesperada, gritaba desde el interior, sin lograr abrir la puerta en ausencia de su carcelero y Ramsey derribó la misma de una patada. Su sorpresa fue mayúscula al encontrarse con que una de las chicas era del mismo vecindario y ya todo el mundo la daba por muerta. Amanda estaba acompañada por una niña de unos seis años y nada más salir telefoneó al 911 desde el teléfono de su ángel de la guardia:
“Soy Amanda Berry y me secuestraron hace diez años. Ahora soy libre.”
Gina y Michelle, en un principio se resistían a abandonar la casa dónde habían pasado recluidas su última década.
Amanda Berry (centro), en compañía de su hermana y de la hija que alumbó en su cautiverio
Amanda Berry (centro), en compañía de su hermana y de la hija que alumbró en su cautiverio
Michelle Knight (32), que contaba con 20 años al ser raptada en 2002, fue la mayor sorpresa. Su familia creía que se había ido voluntariamente de casa, deprimida tras perder la custodia de su hijo.
Amanda Berry (26) perdió su libertad en 2003 al volver de su trabajo en el Burger King. Era la víspera de su 17 cumpleaños. El día de su secuestro, llamó a su casa angustiada informando de que un hombre latino la acompañaría y nunca volvió. Su familia ha admitido que ha sido madre durante su cautiverio y la policía ha informado de que la niña que la acompañaba cuando fue liberada es la hija que Amanda tuvo con uno de sus secuestradores.
Gina DeJesus (23) fue capturada en 2004 al salir de la escuela cuando contaba con 14 años. A lo largo de su secuestro pudo dar a luz a una niña, en la actualidad de alrededor de tres años, quien no se encontraría en la casa en el momento en que Amanda Berry tuvo la valentía de pedir ayuda.
Cartel de la búsqueda de Gina DeJesus
Cartel de la búsqueda de Gina DeJesus
Durante una década, nada se supo de Michelle, Amanda y Gina, de cuyo captor nadie había sospechado jamás. Resultó una sorpresa en el vecindario que Castro, de origen puertorriqueño, resultara el secuestrador de tres adolescentes a las que parecía que se había tragado la tierra. El propio Ramsey conversaba a menudo con él y aún se encuentra en shock después de lo ocurrido. El tío de Ariel Castro lo ha definido como “un buen chico, un músico que tocaba el bajo”.
Amanda había alertado a la policía del nombre, la dirección y el aspecto de su secuestrador, quien fue detenido junto a sus dos hermanos, Pedro y O´Neill de 50 y 54 años.
Las tres jóvenes fueron sometidas a una revisión médica que confirmó que todas sufren desnutrición y que están recibiendo tratamiento conforme al estado de cada una.
Curiosamente, la policía había acudido dos veces al domicilio de Castro: en una ocasión para interrogarle sobre una pelea en la calle y en otra oportunidad para preguntarle sobre su trabajo de chófer.
Ahora queda abierta la investigación, con muchos interrogantes y sobre la que la policía ha rehusado especular.
Sea como fuere, la historia de las chicas de Cleveland recuerda otros secuestros de final parecido, como los que padecieron Jaycee Lee Dugard (11), Shawn Hornbeck (11), Elizabeth Smart (14) ó Natascha Kampusch (10). El de Shawn es uno de los pocos casos que se conocen de chicos secuestrados durante años por desconocidos con final feliz, aunque al igual que sus compañeras tampoco se libró de padecer abusos sexuales en su cautiverio.
Josef Fritzl, el Monstruo de Amstetten
Josef Fritzl, el Monstruo de Amstetten
Pero sin duda, el suceso de esta índole que mayor conmoción causó en la opinión pública fue el del Monstruo de Amstetten (73). El austríaco Josef Fritzl mantuvo encerrada a su hija Elisabeth (42) durante 24 años en un sótano, procreando con ella un total de ocho hijos-nietos.

martes, 7 de mayo de 2013

Lasagna de carne


Ingredientes:
12 láminas de pasta (yo utilizo Gallo)
275 gr de carne picada mixta (ternera y cerdo, se entiende)
400 gr de salsa de tomate natural
Vino blanco
100 gr de queso rallado
Sal
Pimienta
Aceite de Oliva
Bechamel (yo la hago con medio litro de leche, 50 gr de harina, 50 gr de mantequilla y sal. Deshago la mantequilla en una sartén, añado la harina y voy mezclando para luego añadir la leche y un poco de sal)

Preparación:
Hervir abundante agua con algo de sal y un chorrito de aceite en una olla y a continuación introducir las láminas de pasta, vigilando que no se peguen entre sí. Sacarlas y dejarlas escurrir sobre papel de cocina.
Verter en una olla un chorro de aceite de oliva y añadir la carne. Añadir la salsa de tomate y regarla con vino blanco, salpimentar y esperar que el vino se consuma. Revisar sal y pimienta.
Ir colocando las láminas en el molde. En cada capa, extender la bechamel, encima la carne y volver a colocar otra lámina. Cubrir la parte de arriba con bechamel y repartir encima el queso rallado.
Yo siempre coloco bechamel en la base, abajo del todo, para que no se pegue la pasta al molde.
Introducir en el horno durante 15 minutos a 180º si tu horno es de potencia estándar, porque en el mío siempre os digo que tengo que ponerlo a menos (en este caso 170º).
Gratinar cinco minutos si se desea.